14 trucos para las finanzas de tu negocio

Crear un negocio nuevo no es tarea fácil y manejar sus finanzas puede resultar un poco agotador. Sin embargo, puedes organizarte desde el principio teniendo clara cada cosa de lo que pasa con él mediante esta guía que te entregamos para que no mueras en el intento.

No necesitas ser experto en economía

Está claro que para muchos los números no son su fuerte, pero eso no significa que no puedas darles un manejo inteligente a las finanzas de tu negocio. 

Simplemente haz esto, créate unas plantillas en excel o donde te quede más cómodo, ingresa información acerca del presupuesto que has destinado para el negocio, esto tienes que respetarlo, si estás hablando acerca de que el presupuesto para tu negocio es de 20 millones de pesos, no puedes excederte en las cifras y convertirlo en 50 millones de la nada. 

Recuerda que el presupuesto de tu negocio va ligado a los objetivos que quieres lograr a futuro, así que, desde ya, sé consciente de él.

Consulta a diario los indicadores

Tienes infinidad de fuentes para que puedas consultar diariamente los indicadores que, en este caso, impacten de frente tu negocio. 

Si trabajas con importaciones, materia prima, productos o servicios que tengan que ver con la baja o el alza del dólar, debes saber que esto puede afectar positiva o negativamente tu negocio, entonces, hacer la tarea a diario de conocer estos movimientos es de la mayor importancia para las finanzas de tu negocio.

¿Sabes cómo hacer una proyección?

Tener claro no solo el concepto sino saber preparar una proyección es importante para las finanzas de tu negocio. 

Una de las cosas que no debes olvidar es que tanto las proyecciones como el presupuesto tienen todo que ver en la consecución de tus metas, estas son el soporte para demostrar la rentabilidad de tu negocio y la recuperación de la inversión así que no las dejes de lado, son absolutamente necesarias para cumplir con los objetivos.

La importancia de los ingresos y los egresos

Cuando eres juicioso llevando registro de tus ingresos y tus egresos, con seguridad la salud de tus finanzas se verán beneficiadas. 

Los egresos son las salidas o las partidas de descargo, significa que todo lo que sale para saldar cuentas y pagar obligaciones tienen que contabilizarse por el lado de los egresos. 

Los ingresos por el contrario son las ganancias, el dinero que se recibe por las actividades a las cuales se dedica tu empresa. 

Hacer esto clarificará tu panorama para saber con seguridad de cuanto dispones (ya sea para pagar tus obligaciones o para saber cuánto dinero has percibido de tu actividad).

Una buena estrategia de administración

Pocos reparan en la importancia de la estrategia de administración de su empresa, ya sea porque esta es pequeña o por simple desconocimiento. 

Si te dijéramos que esta va muy ligada al éxito de tus finanzas a futuro, ¿te lo pensarías de nuevo para llegar a implementarla?

Una estrategia de administración tiene que ver indefectiblemente con los recursos de tu empresa y cuando hablamos de recursos, las finanzas entran a jugar el papel más importante. 

Para ponerlo en contexto, una estrategia de administración permite que exista un orden en las acciones a realizar para la consecución de tus metas, anticipa los cambios que se pudieran presentar en tu operación diaria y pone en orden los recursos para darle viabilidad a los procesos. 

Si aún no tienes definida una estrategia de administración, te instamos a que la vayas analizando al menos para que en el futuro cercano puedas implementarla en tu negocio, tus finanzas también te lo agradecerán. 

El balance general, información valiosa

Nada puede tornarse más importante para el manejo de las finanzas de tu negocio que el balance general. 

El balance entrega información valiosa acerca de tres ítems importantísimos para ti a saber: activos, pasivos y patrimonio y estos van desglosando otro tipo de información inherente a cada uno de esos ítems. 

Además, es un resumen de todo lo que tiene tu empresa, de todo lo que debe, de lo que le deben también, es decir, te ofrece un panorama general y detallado de cómo anda tu situación financiera. 

Cuéntanos con qué frecuencia elaboras tu balance general. ¿Lo llevas anualmente?

Relaciones con los bancos 

Sabemos que el apoyo y el impulso que prestan los bancos a la creación de empresa es imprescindible, son ellos los encargados de darnos ese primer espaldarazo para conseguir capital y emprender el reto. 

Una de las cosas que jamás deberías hacer, estés en la situación que estés, es quedarle mal a los bancos. Tu reputación y la de tu negocio estarían en juego, además de cerrar una puerta para que te presten y te brinden una mano cuando necesites liquidez. 

Una de las mejores formas de multiplicar tus recursos es pidiendo un préstamo y si andas de “capa caída” con ellos, ¿crees que te podrán ayudar?

Separa cuentas

Este es un error en el que fácilmente cae todo emprendedor, no separar las cuentas genera confusiones gigantescas y al final no sabes si el dinero te pertenece a ti (finanzas personales) o si, por el contrario, es de tu negocio (finanzas de la empresa). 

Ten mucho cuidado con esto, podrá parecer algo banal, a fin de cuentas, es tu dinero salga de donde salga, pero eso no ayuda a establecer el orden de las cosas, la disciplina que requiere manejar dinero y tener una perspectiva clara de que ahora eres un empresario, una persona que tiene que desenvolverse con la misma disciplina del empleado y si te digo, más. Ahora eres tú quien está frente al timón.  

Cumplir horarios, contestar a los clientes, conseguir nuevos negocios, administrar el dinero, son algunas de las cosas que debes aprender a manejar con sumo cuidado para que tus finanzas no se vean agobiadas, sobre todo porque si las cuentas no están separadas, tu cabeza no percibe que son cuentas distintas, simplemente entenderá que hay dinero, que es tuyo y que lo puedes usar para cualquier fin, de ahí la importancia de aclararle a tu cerebro que hay que separar cuentas.

Si no trabajas, no comes

Es una expresión muy coloquial pero muy usada en nuestro país, significa que hasta tanto no generes ingresos pasivos, tendrás que moler y moler para “ganarte el pan”, otra expresión del argot de las abuelas. 

Está bien que tu negocio vaya de maravilla, pero a medida que crezca, debes empezar a hacerte amigo de los ingresos pasivos, esos que no requieren de tu presencia para su crecimiento.

Es claro que al empezar un negocio tendremos que estar allí todo el tiempo, sacrificar vacaciones y salidas en familia para estar al tanto de su crecimiento y puesta en marcha, pero también te invitamos a que dinamices y diversifiques tus inversiones para que estas puedan ayudarte a no sacrificar tiempo de calidad.

Las rentas que dejan los ingresos pasivos son la mejor forma de obtener dinero sin que cambies tiempo y conocimiento en aras de ver crecer tu negocio.

Ingresos que varían cada mes

Ser dueño de tu propia empresa puede verse como un gran logro y en realidad lo es, pero todos sabemos que cuando nos retamos a emprender, los ingresos de arrancada no serán tan estables. 

Posiblemente siga sucediendo con el correr de los días, es decir, salvo que ya estés completamente establecido, con clientes que tienes asegurados cada mes, los ingresos que lleguen serán todo menos estables. 

Establece un ahorro mensual con parte de los ingresos que lleguen, esto evitará que tus finanzas se vean perjudicadas, aparta algo de esos ingresos para los días inestables hasta que puedas llegar a un verdadero punto de equilibrio.

Evita pedir préstamos para todo

Si bien en uno de nuestros apartados te hablábamos de la importancia de tener magníficas relaciones con los bancos para solucionar futuros problemas de liquidez, vivir pidiendo prestado porque puedes y te sueltan dinero fácil está lejos de beneficiar las finanzas de tu negocio. 

Existen otras formas de apalancarte, pero pedir prestado, salvo que sea absolutamente necesario, no es una buena idea si quieres mantener unas finanzas saludables.

Entiende lo que hace tu contador

Te lo decíamos al principio, no tienes que ser un experto en finanzas para entender la dinámica de tu negocio, pero aprender los conceptos básicos de cómo llevar uno, te garantizará que ningún contador te vaya a meter un gol.

Los conceptos básicos que debes entender te los hemos listado a lo largo de este post, por ejemplo, que sepas cómo se hace un balance general, que establezcas unas proyecciones, que entiendas acerca del estado de pérdidas y ganancias y cómo está tu flujo de efectivo, pueden ayudarte al seguimiento efectivo de tus finanzas.

No quites más de lo que das

El grave error de las finanzas y que a muchos emprendedores les ha sucedido es precisamente descapitalizar la empresa

Pasa que, una de las habilidades de las que adolece el mundo occidental es de paciencia, sí, paciencia para concretar objetivos, paciencia para ver resultados y cuando estos no llegan tan pronto como quieres, empiezas a irte a pique, sacando de donde tienes hasta que acabas con tu empresa. 

Si quieres ayudar a las finanzas de tu negocio, resumamos sobre lo que tienes que hacer: 

  • Ponte un sueldo, por poco que parezca, sabrás que ese es tu salario asignado y no puedes disponer de más. 

  • Permite sacar para ti un porcentaje mínimo de las ganancias de tu negocio, así, sabrás cuánto te corresponde y cuánto debes volver a invertir en tu empresa. 

  • Y ya que hablamos de inversión, es lo que tienes que hacer con el dinero, no gastarlo, debes volverlo a invertir, ejemplo: pagar por un nuevo empleado, comprarte un nuevo software, mejorar tu página web, pagar hosting y dominio, invertir en estrategias de venta, en marketing digital… ¡en fin! Tienes un sinfín de posibilidades para que reinviertas ese capital, no lo gastes.

Sé consciente de los gastos hormiga

Estos están a la orden del día y claro, ni los percibes. El cafecito de la mañana en tu Starbucks de la esquina, el pastelito que se le ofreció al invitado que llegó para una reunión, los viernes de empanadita, son gastos que, al ser tan pequeños, pasan desapercibidos, pero al sumarlos al final del mes, están abriendo un hueco dramático en tus finanzas. 

Ponte firme con esos gastos, ¿por qué comprar un café que puede costar $4.500 cada día en uno de estos sitios, cuando puedes hacerte a una cafetera y mantener café para todos en tu empresa? Una libra de café puede estar por el orden de los $8.000 y te va a alcanzar para muchas bebidas. Con esos mismos ocho mil pesos solo podría ir dos veces por café a esa “pinchadísima” cafetería, pero sí que te ahorrarías un dineral mensual si dejas de hacerlo.

Cuéntanos qué otro consejo para hacer más completa nuestra guía podrías darnos y así ayudar a otros emprendedores que quieren tener tanto éxito como tú.

¿Te gusta lo que estás leyendo?

Únete a Apunt-e y obtén consejos y recursos de marketing en línea gratuitos
directamente en tu bandeja de entrada.

Contáctanos

Sin cargo. Cancela la suscripción en cualquier momento.